Saltear al contenido principal

Pontevedra cuenta con uno de los centros históricos mejor conservados de toda Galicia. Fue declarado además como Conjunto Histórico-Artístico en 1951, y es sin duda el testigo en piedra del esplendor medieval que vivió la ciudad. Aquí, se hace realizad el tópico de que como mejor se descubre un lugar es paseando por sus calles, plazas y lugares más emblemáticos y sumergirse de lleno en su cultura, y también en su historia.

Iglesia de San Francisco

La iglesia de San Francisco, en la plaza de la Herrería, fue construida en el siglo XIV en un solar de los Sotomayor fuera del perímetro de la muralla. La cabecera es del siglo XV y en su interior impresiona en el altar mayor la sepultura de Paio Gómez Chariño, trovador y almirante del mar. Sus imágenes más destacadas son la del Nazareno, de finales del siglo XVIII, y las pinturas murales del altar de las ánimas, de los siglos XVI y XVII.
Otro de los imponentes templos de la ciudad, es la iglesia de San Bartolomé, que fue iglesia de los jesuitas y posteriormente, a partir de 1836, sede de la parroquia en la que se sitúa. La construcción, es de los pocos ejemplos de inspiración del barroco italiano en Galicia. Corona su fachada un gran escudo con las armas de España y su interior atesora valiosos retablos y tallas de las escuelas compostelana y castellana de los siglos XVII y SXVIII. Destacan la Magdalena Penitente de la Escuela de Gregorio Fernández, una dolorosa de la escuela de Pedro de Mena, y un San Antonio Abad de Benito Silveira importante escultor gallego del siglo XVIII. En la iglesia encontramos además la imagen de la Virgen de la O, patrona de la ciudad que celebra su festividad el 18 de diciembre. El edificio anexo, colegio de los jesuitas entre 1.650 y 1.767 y en la actualidad integrado en el Museo de Pontevedra, conserva el claustro del siglo XVIII y una monumental escalera de 1722.

Religiosos Santa Clara

Convento de Santa Clara

Un poco más alejada del corazón del centro histórico, en lo que fue la zona extramuros de la ciudad, se encuentra la iglesia de Santa Clara, cuya fundación se cree que data de finales del S. XIII, y que durante los sucesivos siglos XIV y XV obtuvo numerosas donaciones privadas que aumentaron su patrimonio y permitieron ampliar la obra. El convento del que forma parte esta iglesia fue saqueado, y parte incendiado, en el siglo XIX, durante la Guerra de la Independencia. Del interior de la iglesia sobresale la cabecera de comienzos del siglo XVI, con pinturas murales del S. XVIII y el retablo churrigueresco de 1730. Por otro lado, llaman la atención de su exterior, la portada de estructura románica y escultura gótica en la que se representan Evangelistas, apóstoles, ángeles trompeteros y símbolos del Juicio final, y por otro, los canecillos de la cornisa con representaciones humanas, animales y geométricas.

Volver arriba
×Close search
Buscar
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.    Más información
Privacidad