La Isla de las Esculturas.



Paseando por las orillas del Lérez se llega a este espacio natural protegido en el que el arte reflexiona sobre la relación del hombre con su entorno. La Isla de las Esculturas acoge doce obras con un elemento común: el granito.

La Illa da Xunqueira do Lérez se encuentra dentro de la ciudad de Pontevedra, accesible por diversos puentes y pasarelas. La isla tiene una extensión de 70.000m2 y se encuentra en un enclave de gran valor natural y paisajístico en la zona del río Lérez, que está declarada cómo Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), incluida dentro de la Red Naturalidad 2000.
Muchos son los pontevedreses que usan la Isla para hacer deporte, pasear o realizar un tranquilo picnic a la orilla del río y de sus habitantes más sobresalientes: patos, cisnes, garzas, lavancos, martín pescadores y otras aves que pululan habitualmente por las márgenes fluviales.
En al año 1999 pasó a albergar doce actuaciones de artistas internacionales que fueron invitados a desarrollar un proyecto específico para la isla. Cada uno de ellos diseño una obra en claro diálogo con el paisaje, con la historia de la piedra y de la escultura, con la tradición del lugar y, sobre todo, con la esencia de los seres humanos y su relación con el medio natural.
El material presente en todas las esculturas es la piedra; con esta como fundamento, los artistas reflexionaron sobre la permanencia y la mutabilidad, sobre el camino como ruta y diálogo de culturas, o sobre la diferencia y la libertad.
A finales de 1999 las diferentes intervenciones pasaron a formar parte de la isla del Lérez configurando así la primera Isla de las Esculturas de la Península y una de las escasas iniciativas internacionales de carácter semejante.
Podemos empezar nuestro paseo atravesando el puente del Burgo y siguiendo el curso del río por la calle Rafael Areses, lo que nos permite pasar al lado del Recinto Ferial y del Pazo de Cultura .
Tras bordear el Pazo de la Cultura a escasos metros encontraremos la entrada a la Isla. Es el momento de ir descubriendo entre la vegetación las propuestas que nos hacen:
Giovanni Anselmo: (Borgofranco d`Ivrea, Italia, 1934)
“Cielo acortado”; una columna de granito negro pulido de 120cm de alto que trata de representar el espacio entre el cielo y la tierra, entre la inmensidad y nosotros.
Fernando Casás : (Gondomar, Pontevedra, 1946)
“Los 36 justos, 36 bloques de granito negro de Campo Lameiro .”; el autor ha elegido una leyenda sagrada como punto de partida para su intervención que consiste en 36 bloques de granito negro talados que tratan de representar la devastación de la naturaleza.
José Pedro Croft :(Porto, Portugal, 1957)
“S/T. Granito griss perla de Mondariz”: construyó una casa de granito sin puertas ni ventanas, embutida entre los árboles que parecen mezclarse y fundirse con la casa.
Dan Graham : (Illinois, Estados Unidos, 1942)
“Pyramid, Granito rosa de Porriño” ; nos propone esta pirámide de granito que trata de contraponer las ideas de lo permanente, la piedra, y de los fugaz, el agua que fluye.
Ian Hamilton Finlay: (Nassau, Bahamas, 1925)
“Petrarca”; tres medallones en pizarra verde de Lugo”; tres medallones en pizarra verde cuelgan de los eucaliptos y llevan grabados a mano con las técnicas artesanales más clásicas el nombre de Petrarca y los números en caracteres romanos de tres sonetos.
Jenny Holzer : (Ohio, Estados Unidos, 1950)
“S/T. 8 bancos de granito gris de Arcade grabados”; el artista ha proyectado 8 bancos en granito gris grabados con diversas frases, con la idea de convertir el objeto artístico en un objeto de uso normal y al mismo tiempo sugerir lectura y reflexión.
Francisco Leiro: (Cambados, Pontevedra,1957)
”Saavedra. Zona de descanso”; sitúa su escultura sobre una balsa anclada en el agua. Se trata de una sala de estar de granito rosa donde sobresalen dos quesos gallego en granito negro.
Richard Long: ( Bristol, Inglaterra, 1945)
”Línea de Pontevedra”; diseñó una senda de granito blanco como símbolo del camino y de las señales que las personas dejan a su paso.
Robert Morris: ( Kansas City, Estados Unidos, 1931)
“Laberinto de Pontevedra”; en esta obra el autor tuvo como inspiración los laberintos prehistóricos que aparecen grabados en las piedras. Tiene dos metros de altura y se convierte en un lugar adecuado para perderse entre sus muros.
Anne & Patrick Poirier: (Marsella, Francia, 1941 y Nantes, Francia, 1942)
”Una Folie o Pequeño Paraíso para Pontevedra”; utilizaron acero, granito gris, piedras, plantas y árboles. La obra aparece integrada como una parte mas del paisaje aunque su mímesis se producirá con el tiempo, el mismo que exige el crecimiento de las plantas que los artistas han asociado como parte de la intervención.
Ulrich Rückriem : ( Düsseldorf, Alemania, 1938)
“S/T. Estela”; el artista proyectó una columna de granito rosa que se levanta en un cruce de caminos que existe en el interior de la isla que evoca situaciones similares donde antaño se disponían cruces.
Enrique Velasco: (Pontevedra, 1954)
”(Xaminorio xunquemenes abay”; el autor hizo dos caminos de granito elevados sobre el terreno a la orilla del río. La obra representa la conjugación de la piedra con la naturaleza que se relacionan a través del sendero poblado de césped que discurre por la propia pieza.